El ABC de la Fundación Cantamos por la Paz

La Fundación Internacional Cantamos por la Paz, en el marco de la campaña “Sembrado paz” se complace en compartir con ustedes estas ideas que fundamentan sus esfuerzos para contribuir con una sociedad donde predominen la convivencia armónica y el respeto a las diferencias.  Si bien otras iniciativas ya han propuesto sus ABC de la Paz, queremos promulgar los principios básicos que nos ocupan e inspiran para invitarles a sumarse a esta labor en pro de un mundo mejor.


A – ¿Sabemos qué es la Paz?

Es frecuente que utilicemos esta palabra con recurrencia y ligereza, la repetimos, la oímos, pero, ¿realmente sabemos que estamos reclamando? Paz es mucho más que el cese de las hostilidades y los conflictos armados, mucho más que un estado de tranquilidad y quietud; paz es una actitud de vida y un modo de proceder fundamentado en el respeto a las diferencias y la solución de los conflictos sin irrespeto a los derechos ciudadanos, es un valor deseable para sí mismo y el prójimo, es un enunciado desprovisto de odios y furias, es una necesidad de la sociedad, un derecho de los niños, un deber de los adultos, es el norte y propósito de la Fundación Cantamos por la Paz
B – Cuáles son los valores que sostienen la cultura de paz?
Los valores son esos principios, actitudes y sentimientos que rigen la escala ética y moral que un individuo a la hora de actuar. Para que la paz sea posible, es necesario darle un sustento firme en valores que respalden con solidez la posibilidad de encontrar un camino para la solución de los conflictos sin agresiones; representan los enunciados principales de la Fundación Cantamos por la Paz. Entre estos valores se destacan: respeto, justicia, solidaridad,  generosidad, amistad, tolerancia, honestidad, honradez, integración, caridad, autocontrol, bondad, libertad, paciencia, orden, perseverancia, igualdad, humildad, cooperación, perdón, positivismo, urbanidad,  civismo, discreción, educación, compromiso, esfuerzo y sobretodo el amor al prójimo y a si mismo.
C – Educar para la paz
Como protagonistas del presente, somos los responsables del futuro pero es indispensable conocer el pasado. La historia de la humanidad recuerda innumerables hechos lamentables de dolorosos capítulos donde se ha vulnerado la paz y todos sus enunciados. La única esperanza de que esto cese, es sembrar paz en los jóvenes y niños asumiendo la responsabilidad que tenemos en su formación incluyendo en su educación conciencia social a favor de los valores que sustentan la cultura de paz, conocimiento de los sucesos que han desequilibrado la paz en tiempos pasados y enseñándolos a proceder con rectitud y una férrea diferenciación del bien y el mal. Cada acción que emprendemos es un modelaje a imitar, por eso, si actuamos conforme a los valores de paz, estaremos propiciando que las generaciones de relevo imiten nuestro proceder. La Fundación Cantamos por la Paz nos propone que seamos escuela de paz.
D – Promulgar y ofrecer paz
Reclamar la paz nos ubica en una posición hostil y demandante, ¡exigir nada suma! cuando dar, siempre redunda en abundancia para quien comparte. Ser un punto consciente de equilibrio y conciliación nos vuelve instrumento de paz para conquistar espacios a favor de la solución de los conflictos y propagar la intención de convivir en armonía con nuestros semejantes y diferentes. La Fundación Cantamos por la Paz nos invita a decretar, promulgar y ofrecer nuestro propio equilibrio interior aun en circunstancias difíciles y tiempos de crisis para viralizar la paz.
E – El talento al servicio de la paz
Cada ser humano es indispensable para la paz, indistintamente de su condición, profesión o rol, sus aptitudes y capacidades son valiosas si se ponen a la orden de nobles propósitos. En la era de las comunicaciones, los seres humanos nos hemos convertido en influenciadores a través de los mensajes que compartimos con nuestro entorno, bien sea familiar, social o laboral. El impacto es mayor cuando hablamos de figuras públicas, comunicadores, líderes o artistas quienes además tocan el sentimiento a través de sus creaciones.  Por ello, la Fundación Cantamos por la Paz incentiva la participación de todos y cada uno de los actores sociales para que, desde sus medios de acción, contribuyan a construir una sociedad más amable que se oriente a la paz como destino y forma de viajar. Nuestra convocatoria es constante e incesante  para solicitar la participación de maestros, comunicadores, deportistas, científicos, artistas plásticos, escritores, músicos y cualquier ser humano con sus talentos y desempeños siempre dispuestos a favor de la paz.
Podríamos completar el abecedario hasta la z porque es mucho lo que hace falta decir para alcanzar la paz, y mientras sobre la faz de la tierra exista un foco de hostilidad, agresión, irrespeto o violencia, serán necesarias campañas, instituciones y voluntades que ofrezcan una luz de esperanza.  En todo el mundo se encuentran almas comprometidas e individuos dispuestos con este fin, por eso contamos con su apoyo y espíritu para continuar sumando voluntades y llevando nuestro mensaje como una luz de corazón a corazón entonando la música que mueve al mundo.
Annaé Torrealba
Directora del Voluntariado Artístico – Fundación Cantamos por la Paz